Membresía
59 €/mes · 89 € las dos áreas
- Qué recibe
- Un programa ya preparado
- Nutrición
- Menús compartidos por franja de calorías
- Quién acompaña
- RomIA, la asistente de la app
- Trabajo diario de Romi
- Prácticamente cero
Caso · Train Movement
Romi lleva a sus clientas una a una: rutina, dieta y mensajes, persona por persona, entre clases dirigidas en varios centros. Train Movement convierte ese trabajo en un producto — sin quitarle a nadie el trato que ya tenía.
El problema
Todo el producto era acompañamiento uno a uno. La entrenadora asignaba las rutinas clienta por clienta, generaba cada dieta a mano, respondía todos los mensajes y daba de alta a cada persona ella misma, mientras seguía dando clases dirigidas en varios centros.
El problema no era la falta de clientas: era que cada clienta nueva costaba las mismas horas que la anterior, y esas horas ya no existían.
Esto funciona con 20 clientas. No funciona con 200.
La solución
En vez de diluir el acompañamiento personal para que cupiera más gente, separamos el producto en dos vías. Lo nuevo se añade al lado, no encima: las clientas de siempre no notan ningún cambio.
59 €/mes · 89 € las dos áreas
249 €/mes · plazas limitadas
La misma app cambia de forma según la vía: donde la clienta de coaching tiene la bandeja de mensajes con Romi, la miembro tiene a RomIA.

El circuito
El circuito completo, de los datos de la clienta a la comida en su teléfono. El paso que lo sostiene todo es el cuarto: nada llega a la clienta sin que la entrenadora lo haya mirado.
La clienta cocina, registra y comenta — y eso alimenta el siguiente encargo
La clienta cocina, registra y comenta — y eso alimenta el siguiente encargo
La función que llama al modelo no toca la base de datos: devuelve un borrador que vive en la pantalla de la coach. El único camino que escribe una dieta es su botón de aceptar.
Las cantidades se ajustan en código hasta cuadrar con las calorías del día, y los totales se recalculan desde los valores por 100 g. Del modelo sale la idea del plato, no la aritmética.
Salen de la ficha de la clienta y entran en el encargo como prohibición. Un ingrediente sin datos de alérgenos cuenta como desconocido, nunca como seguro, y bloquea la publicación de un menú compartido.
Por dentro
No hay tope de gasto que valga si el sistema pregunta al modelo por todo. La factura se baja no llamando: decisiones que toma el código en vez del modelo, un filtro determinista que corta antes de preguntar, contexto recortado y reutilizado, cuotas por miembro, y menús compartidos en lugar de una dieta personal para cada persona en la vía de membresía.
La app
Ninguna clienta aparece en estas pantallas: casi todas salen de un entorno de demostración con datos de prueba, y el reproductor y la receta, de la app real con mi propia cuenta.

Entrenar y comer son las dos pantallas donde pasa todo. Quién entrena con el reproductor guiado y quién va marcando series a mano lo decide la entrenadora — y, en las membresías, la propia clienta.






Números
Producción, a 15 de septiembre de 2026. Cifras redondeadas.
~20
clientas en la plataforma
~400
recetas en la biblioteca, casi la mitad con imagen generada
+1.500
ejercicios catalogados
+2.500
series registradas por las clientas
+70
días de dieta publicados tras revisión
~600
ingredientes con ficha nutricional
En una semana cualquiera de septiembre entraron unas 70 recetas nuevas, más de 150 registros de entrenamiento y una decena de conversaciones con la entrenadora.
Lecciones
El punto de control no es una pantalla de confirmación: es que el generador no tenga permiso de escritura. Mientras el borrador solo viva en la pantalla de la coach, el peor caso es un rato perdido, no una clienta comiendo algo que no debía.
A un modelo se le puede convencer de saltarse sus instrucciones; a una regla escrita en código, no. Los números, las exclusiones por alergia y los límites de lo que se puede proponer viven fuera del prompt.
La IA es buena proponiendo platos, escribiendo menús y acompañando una conversación. El criterio — cuánto peso subir, qué publicar, cuándo llamar a la profesional — se queda en el código y en la persona.
Personalizar cada dieta con IA no escala: son decenas de llamadas por persona y mes, y a cien miembros eso es dinero recurrente. Ahora se personaliza donde se nota — alergias, cambiar un plato, el tono — y se comparte donde no se notaba.
Si en tu negocio hay trabajo que se repite persona por persona, probablemente haya una versión de esto para ti.